Soy

Clara

¡Hola! Soy Clara, una mujer alegre, creativa y sensible, algo tímida a veces, y también bastante cabezota. ¡Muchas gracias por leerme! Soy economista de formación, aunque mi experiencia vital y un largo proceso de búsqueda personal me llevaron a certificarme como coach y a formarme en sexualidad femenina, mindfulness y terapia a través de las artes expresivas (escritura, pintura, danza-movimiento, teatro).

Fruto de este proceso, hoy me dedico a acompañar a mujeres en el precioso camino de reconectar con su esencia, volver a sentirse libres y a gusto en su propia piel, y fluir de nuevo con sus ciclos naturales, para disfrutar de una vida más auténtica, plena y en paz.

Y te preguntarás… ¿Cómo he llegado hasta aquí? Pues mira, te cuento.

Durante muchos años, viví presa de mis pensamientos obsesivos y de una relación con la comida, el cuerpo y el ejercicio que me causaba un gran malestar físico y emocional, y que me llevó a perder mis ciclos menstruales durante más de nueve años (lo que se conoce como “amenorrea hipotalámica”). Pero más allá de eso, me sentía tremendamente desconectada de mi verdadero ser, es decir, de aquella que era más allá de mis dificultades, y de todo lo que hacía vibrar a mi esencia.

Confundida acerca de lo que quería para mi vida y sintiéndome estancada y perdida, la obsesión por todo lo que tenía que ver con la comida, la salud y el ejercicio me chupaba gran parte de mi energía vital, tiempo y dinero. A la vez, me impedía concentrarme en otras áreas esenciales de la vida y crearme un proyecto vital con sentido para mí, que me nutriese de satisfacción, de dentro afuera. Por lo que pasaban los años, y yo me iba sintiendo cada vez más frustrada, triste, y muy, muy sola.

Dicho malestar me llevó a una búsqueda exhaustiva de respuestas para poder recuperar la regla y sentirme de nuevo relajada y a gusto en mi cuerpo, para aprender a cuidarme de una manera más amorosa, nutritiva y coherente conmigo misma, y realinearme con mi verdadero ser y lo que era realmente importante para mí. Para ello, tuve que aprender a parar y dejar de hacer, y atreverme a escuchar mis hambres más profundas, de pertenencia, seguridad, realización, creatividad, placer, contribución…

Aprendí a bucear en mi interior, cultivar mis relaciones más cercanas, a perderle el miedo a la intimidad y a dejarme ver en mi vulnerabilidad, y sobre todo, a regresar a mi cuerpo, mi hogar. Comprendí que el sentir es la puerta de acceso al corazón, y por primera vez me atreví a seguir mi corazón, ajena a voces externas y a los “deberías” de la sociedad.

Como parte de este proceso, dejé mi trabajo estable como economista en Berlín, salí de una relación de pareja de muchos años, y regresé a Barcelona para empezar de nuevo a los treinta y cuatro años de edad, después de casi once años residiendo en el extranjero. Cambios que en el momento me parecían imposibles y aterradores… y que, mirando atrás, son los que me han devuelto la paz y la libertad. Una vez en Barcelona, me detuve a mirar hacia adentro y empecé a formarme en temas de desarrollo personal. Me certifiqué como coach, y me formé en sexualidad femenina, mindfulness y terapia a través de las artes expresivas.

Tras reconectar con mi esencia, abrazar mis heridas, y darme el permiso de sanar, pude recuperar la regla y fluir de nuevo con mis ritmos naturales. Recuperé la confianza en la vida, y constaté el poder que tenemos de co-crear nuestra realidad. Desperté a mi creatividad y recuperé mi afición por la danza, el teatro, y las artes en general. Me matriculé a estudiar de nuevo, la carrera de arte dramático e interpretación, y comencé a disfrutar del placer de estar en mi cuerpo.

¡Qué te voy a contar! Dicen que un divorcio, una mudanza y un cambio de profesión son tres de las situaciones más estresantes en la vida… pues yo las hice todas a la vez. ¡Y ha valido tanto la pena!

Nunca me hubiera imaginado que acabaría dando a luz a este proyecto, que nutre mi corazón de alegría y me llena de agradecimiento. Tengo que confesar que no ha sido un camino fácil ni en línea recta para mí, y que he tenido que atravesar muchas dudas, miedos y resistencias. Hoy me siento afortunada de haber conseguido reescribir mi historia, que me ha llevado a creer, a crecer y sobretodo a crear, en maneras que jamás me hubiera imaginado. Y por suerte, el camino no se acaba aquí, pues como sigo comprobando cada día, toda nuestra vida no es sino un viaje de regreso a casa, de vuelta a nosotras mismas.

Es mi anhelo que cada mujer pueda despertar a su auténtica belleza, reconocer la inmensa fuerza que reside en su corazón, e ir en pos de sus sueños más salvajes, para vivir así su vida más auténtica, plena, libre y en paz.

Apúntate a mi

masterclass

En esta clase de 60 minutos te comparto un poquito más de mi historia, y de cómo sané de una amenorrea de más de nueve años, así como mis tres claves principales para cultivar una relación más sana con el cuerpo y la comida, dejar atrás la obsesión y sentirte de nuevo plena, libre y a gusto en tu propia piel. 

Qué opinan

de mí

"Con Clara compartí valiosos momentos y aprendizajes en sus sesiones de coaching que me llevaron a experimentar grandes transformaciones en mi vida... Es una persona cercana, sensible y poseedora de gran sabiduría emocional… siempre recordaré con mucho cariño y una gran sonrisa nuestras interesantes, divertidas y enriquecedoras conversaciones."
Sandra Cabrera
"Clara fue un gran punto de apoyo para mí durante un difícil período de mi vida, me ayudo a conectar con mi poder interior y encontrar las fuerzas para seguir caminando y avanzando. Estoy muy agradecida de haberme encontrado con ella y sin duda la recomiendo como coach y como persona."
María B.
“Hay momentos en la vida en los que no tenemos claridad, nos vemos descolocados, perdidos, vulnerables... forman parte de nuestra evolución. Es entonces cuando valoramos la escucha y el acompañamiento de alguien que no te juzga y a la vez te propone cosas, eso fue lo que sentí en el acompañamiento de Clara. Me siento agradecida de aquel proceso que forma parte de mi bagaje vital y de su mirada creativa y juguetona, siento que las dos compartimos ese canal, así que doy gracias por todo lo que aprendí con ella.”
Marisol Ocon